Francisco Melgares de Aguilar y las Bodegas de la Casilla (I)

Cuando el día 30 de diciembre de 1893, a los sesenta y ocho años de edad, fallecía en Bullas Francisco Melgares de Aguilar y González (1825-1893) desaparecía la figura de uno de los grandes bodegueros del siglo XIX en la comarca. Abruptamente finalizaba el proceso de modernización en la elaboración de vinos iniciado con la construcción de su bodega, la conocida como “Bodegas de La Casilla o de los Melgares”, que había comenzado con la contratación del afamado arquitecto Justo Millán Espinosa.

Tras los avatares del tiempo 125 años después una de las dos edificaciones que constituían estas bodegas acoge el Museo del Vino de Bullas lo que sin duda alguna garantiza su futuro como centro de interpretación del vino en la comarca.

Los Melgares de Aguilar en Bullas.

Francisco Melgares era descendiente de tres familias muy prestigiosas en la comarca. De un lado, los Melgares de Aguilar, originarios de Caravaca, quienes se habían asentado en Bullas a finales del siglo XVIII para enlazar con los Marsilla de Teruel, los cuales en esas fechas constituían la familia más poderosa y rica de la villa. Por último, Francisco Melgares era nieto del escribano Francisco González-Valverde perteneciente a una familia ligada a la Inquisición en la localidad. A través del enlace con los Marsilla y los González-Valverde, los Melgares de Aguilar estaban emparentados con las demás grandes familias de viticultores y bodegueros de Bullas como los Carreño, Martínez-Gil, Puerta, etc. Read the rest of this entry »

Heredamientos de viñas en la Mula medieval

A través de la «Estoria de Espanna» impulsada por el Rey Alfonso X El Sabio conocemos una descripción de la Mula medieval, conquistada por las armas para la corona de Castilla en el año 1244 y la consiguiente expulsión de la mayoría de su población musulmana, lo que provocó una repoblación de la villa impulsada a través del Fuero de Córdoba que le es concedido en 1245.

Según este texto en Mula abundaban los heredamientos de viñas entre tierras de labor y huertos. Una lectura inicial nos invita a pensar en que esta era su situación a la fecha de la conquista de lo cual podríamos concluir que los hispanoárabes ya cultivaban la viña.

Sin embargo debemos observar que el texto tiene su origen en una versión del libro de 1289 (Menéndez Pidal, Ramón: Primera Crónica General de Alfonso X El Sabio, Nueva Biblioteca de Autores, Madrid, 1906, pág. 744) y no fue escrito por un testigo de la conquista de la villa. Más bien esta descripción resulta ser más acorde con la situación posterior a la conquista una vez instalados los cristianos de Mula y repartidas las tierras entre los soldados/colonos que habían participado en la toma de la villa. En este punto no debemos olvidar que tanto las condiciones del repartimento como el propio Fuero otorgado exigían la plantación de viñas a los repobladores.


La reconstrucción del viñedo tras la filoxera y el Crédito cooperativo en Bullas (y V)

Sección de crédito y Cooperativa de crédito.

No debemos confundir entre una sección de crédito y una cooperativa de crédito. Las secciones de crédito creadas por las cooperativas agrarias carecen de personalidad jurídica diferente de la cooperativa de la que dependen y sus ingresos no pueden superar el 50 % de los ingresos totales de la cooperativa, los cuales provienen principalmente de las mismas cooperativas y de sus socios. Por otro lado, las cooperativas de crédito son entidades financieras independientes que ofrecen servicios financieros ejerciendo todas las actividades propias y habituales de una entidad de crédito. Sin embargo, por ley deben priorizar las necesidades de los socios cooperativistas y, por tanto, el total de las operaciones con terceros se encuentran limitados y no pueden superar el 50 % de los recursos totales de la entidad. Read the rest of this entry »

El plano de la Alcoholera de la Calle del Molino, 14 – Bullas (1901)

La reconstrucción del viñedo tras la filoxera y el Crédito cooperativo en Bullas (IV)

La fallida Cooperativa Caja Rural “San Isidro” de Bullas.

Tras la Guerra Civil la promulgación de la Ley de Cooperación de 1942 obligó a los sindicatos agrarios a cambiar su nombre por el de Cooperativas del Campo y desaparecieron muchos de los principios cooperativos; tanto, que incluso la Alianza Cooperativa Internacional dio de baja las federaciones de cooperativas españolas.

Debemos esperar a la refundación del movimiento cooperativo en torno la Cooperativa Agro-vinícola Nuestra Señora del Rosario en 1949, la Cooperativa Vínico-Alcoholera de Bullas en 1950 y a la Cooperativa Agrovinícola  San Isidro en Bullas en 1964 para que nuevamente se recuperara el sector del cooperativismo financiero ligado al sector de vino en Bullas a través de sus secciones de crédito. Read the rest of this entry »

La reconstrucción del viñedo tras la filoxera y el Crédito cooperativo en Bullas (III)

Los nuevos Sindicatos Agrícolas y sus secciones de crédito.

La nueva Ley de Sindicatos Agrícolas de 1906 permitía en su artículo séptimo la “creación o fomento de Institutos o combinaciones de Crédito Agrícola”. Al amparo de esta ley se produjo la creación en 1917 del Sindicato Católico Agrícola San Isidro de Bullas. Asociada al Sindicato estaba la Caja Rural de Préstamos y Ahorros al servicio de sus asociados y de su actividad agrícola, especialmente el de la viña, “para que sus famosos vinos tengan cada día más aprecio y la fabricación de sus exquisitos aguardientes alcance el mayor grado de perfección y sea en más grande escala su fabricación”, El Tiempo 4 de octubre de 1917, págs. 2 y 3.

También el Sindicato de Cooperación Agrícola de Bullas, creado en 1925 bajo la dirección de Olegario del Amor Caballero, perito agrónomo de la Diputación Provincial de Murcia, contaba en sus Estatutos con la creación de una Sección de Crédito Agrícola para poner freno a las “asechanzas de la usura”, La Verdad 16 de abril de 1925, pág. 4. Read the rest of this entry »

La reconstrucción del viñedo tras la filoxera y el Crédito cooperativo en Bullas (II)

La Caja de Ahorros del Círculo Católico de Obreros de Bullas.

Al amparo de la Ley de Asociaciones de 1887, que reconocía la posibilidad de constituir cooperativas de crédito, se constituía en Bullas el día 7 de agosto de 1903 el “Círculo Católico de Obreros y Caja de Ahorros”, quedando inscrito con el Nº 784 en el Registro de Asociaciones de la Provincia de Murcia. La constitución de esta entidad y su cooperativa de crédito fue impulsada por el párroco Juan Bautista Molina Núñez con el apoyo de los terratenientes locales. Inspirado en el “catolicismo social” el Círculo pretendía defender los intereses de los agricultores frente a los usureros mediante la recepción de ahorros, la prestación de socorros y la distribución de créditos que habrían de servir para financiar las nuevas plantaciones de vides.

La nueva entidad financiera, que tenía su sede en la Calle de Murcia, 11 de Bullas, no llegó a consolidarse debido a las deficiencias en la gestión de los recursos económicos obtenidos. Si bien los representantes del Círculo Católico de Obreros de Bullas participaron en la “Asamblea Diocesana de Cuestiones Civiles” en la Catedral de Murcia, El Tiempo 16 de abril de 1909, en los meses siguientes el sindicato y su Caja de Ahorros eran disueltos, según consta al Oficio de la Alcaldía de Bullas de 12 de julio de 1909 remitido al Registro de Asociaciones de la Provincia de Murcia.

La reconstrucción del viñedo tras la filoxera y el Crédito cooperativo en Bullas (I)

La filoxera arrasó entre los años finales del siglo XIX y los primeros del siglo XX el viñedo de Bullas obligando a los viticultores a la reconstrucción del mismo. Para ello debían afrontar los gastos de la compra de vides americanas sobre las que injertar las vides locales. Los nuevos gastos se añadían a los que ya venían soportando desde décadas anteriores en productos y maquinaria con los que tratar otras plagas como el oídio y el mildiu.

Estos hechos propiciaron un incremento en la actividad de los usureros que operaban en Bullas. Con sus intereses abusivos agravaban considerablemente la crisis que sumía a los viticultores locales.

No debemos olvidar que en este período los bancos y las cajas de ahorros actuaban principalmente en el entorno urbano. Poblaciones rurales como Bullas carecían de servicios financieros viéndose obligados los viticultores sin capital a acudir ante los usureros.

Vino añejo de Bullas, 1873

 

Publicidad de los Vinos de Bullas (Publicado en el periódico La Independencia Española, 12 de marzo de 1873)

El largo camino hacia la calidad en el vino: DO Bullas (y IV)

El camino de la humildad, “Vinos de la Tierra de Bullas”.

Tras la desilusión de la pérdida de la Denominación de Origen concedida los bodegueros locales se tomaron en serio las advertencias de los técnicos del INDO y se pusieron manos a la obra para poner fin a las deficiencias del sector. Y para ello acertadamente aceptaron que en el año 1986 los caldos locales recibieran el reconocimiento de la apelación “Vinos de la Tierra de Bullas”, creándose en el año 1988 el Centro Gestor Vinos de la Tierra de Bullas que habría de impulsar las decisiones precisas en el sector dirigidas a poner fin a las deficiencias técnicas en la elaboración de vinos, así cómo a incrementar la comercialización de vinos embotellados.

En estos años se consigue implicar en el camino de la calidad del vino a las dos cooperativas locales, el Rosario y San Isidro, a la Bodega del Carrascalejo, así cómo a las bodegas cehegineras Carreño y García Noguerol. Read the rest of this entry »

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